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martes, 1 de junio de 2010

[Festival] Primavera Sound. Parc del Fòrum, Barcelona. (28/29-05-2010)

Creo que hacía tiempo que no vivía un festival con la intensidad de este. Y mira que dicen que no ha sido de los mejores. Eso dicen. A mi me da que con un cartel así mucho y muy mal se tenía que hacer. La lástima, a título personal, los horarios de los que me dan de comer. Ya, esas manías que tenemos los jóvenes de trabajar de vez en cuando. Por cierto, dentro de poco, nos vamos a dejar el sueldo en festivales, como siga el tema así. Pero esto son 'figues d'un altre paner' como decimos por estos lares. Que no viene al caso, vamos.

Lo que sí viene al caso es este coloso en el que he invertido día y medio y he tratado de sacarle el máximo partido como buenamente he podido. El Primavera Sound es ahora un monstruo de seis escenarios y el deseo constante de que aparezca un genio y te conceda el don de la omnipresencia. Vaya que sí. Lo del sábado a eso de las 21.45h fue de las torturas mentales más duras a las que me he sometido voluntariamente (en aproximadamente 10 minutos daban comienzo los conciertos de The Antlers, Grizzly Bear, The Drums y la revisión de La Leyenda del Tiempo de Camarón).

Otros apuntes extramusicales antes de hacer el recorrido. No sabía yo que cuanto más paga uno por una bebida con alcohol menos gradación tiene la misma. Creo, de hecho, que San Miguel es marca de sidra o algo parecido. Es un fenómeno que solo había detectado en Benicàssim. No sé yo si en ese sentido les ha sentado bien el cambio de marca birrera. También el sonido de un par de escenarios era algo deficiente, sobretodo en los laterales. Pero eso hasta casi era más soportable.

Casi que mejor olviden este último párrafo. Estuvo de puta madre. Señoras y señores, es lunes. Todavía tengo resaca post-festival. Y mis piernas todavía se lo notan. Ya he usado el hash tag #ps11 en el twitter. Mmm. Me voy a dormir. El recorrido, por días, a continuación, que lo he escrito antes de redactar estas líneas. Las fotos son de Pitchfork (por si no tienen ya bastante).

Viernes
28 de mayo

Son las 9 y pico. Después de dos horas de viajecito, la primera alegría. Encontrar aparcamiento a 3 minutos de la puerta. Dentro de Barcelona. Directo a por lo que me queda de abono y sin dudar ni un segundo me planto delante de los Here We Go Magic como quien no quiere la cosa. Estos chicos mejoran con el tiempo por lo visto. Y suenan mejor en directo que en los discos, creo. Van dos veces, y han multiplicado su sonido por cuatro. Con varios finales apoteósicos, incluyendo revisiones de Fangela y Tunnelvision. Ya si eso ya me puedo ir para casa.

Pero por si no había suficiente, acto seguido, y en el mismo escenario, Japandroids. Me da por pensar que, ciertamente, no todo se hace ni sale de Brooklyn (ni hace falta que venga Julio Iglesias, que ya estaba por allí Emilio José), pero que llevan una temporadita muy fina ellos. Uy, vaya, que los Japandroids son canadienses. ¿Y? La masa me atrapa y acabo haciendo moshing con unos descerebrados que casi me sacan la mandíbula del sitio. Y el concierto, enorme. Dos tios que suenan como 4 o 5. Un directo fino fino. Y una espinita que me quito. Lo del Pianos lo tengo grabado.

Me asomo tanto a Panda Bear como a Pixies, y me doy cuenta de dos cosas. Que tengo hambre. Y de que este festival tenía fama de que cada persona disponía de 4 metros cuadrados para brincar o, almenos, respirar mientras se regoza en la música que sale del escenario. Pues va a ser que no. Que ese espacio se ha visto reducido bastante.

Y que no controlo a Pixies lo suficiente -andaaa lo que ha dichooo-, así que acabo por dejarme caer en la mediofreakada de King Khan. Pues resulta ser divertidísimo. Además, son otra pareja que se lo montan bién para tocar. El cantante, con una capa dorada y unas plumas en la cabeza, y el partener, con una caja y un bombo en cada pie, y desde la distancia, diría que un ukelele en la mano. El rollo sixties acaba por borrar de mi mente el revival noventero que acabo de ver en el escenario San Miguel donde tocan Pixies.

De ahí a esperar a Yeasayer. 10 minutos de directo lo que aguanté. Hace falta un cambio radical. Y mira por donde: esos tios parecen Soulwax, pero más destroyers. Bloody Beetroots. A mí me parecen enormes. Y un perfecto cierre de esos que te dejan hecho polvo. Aunque mejor me lo miro desde cierta distancia. Dormiiiiir.

Sábado
29 de mayo

Si alguno cree que lo del día anterior estuvo bien, hacer una jornada completa es la leche. Ni me imagino lo que llevan desde el martes non-stop. Que los hay.

Mañana soleada en la ciudad condal. Gafas de sol. Parc Joan Miró. Ese que está cerca de Sants y lejos del Fòrum. Más o menos. Los primeros descubrimientos del día de hoy. Thee Oh Sees, de aire california total, Circulatory System (el bajista/clarinete es Sayid, bueno, casi), las macarradas de Thelematicos y lo bonico de las chicas de A Sunny Day In Glasgow. Qué manera de empezar el día.

Sushi y al Fórum otra vez. A la hora del té, sin falta. Bigott, un desconocido para mí, se monta un sarao de lo más espléndido. Y primer conciertazo a nivel musical. Yo me pensaba que este hombre se las gastaba más de folkie. No se dejen engañar por los hombres barbudos. No todos son leñadores. Ni cantantes tristones. Continúa la tarde con algo de relax mental en Real Estate. Una sorpresa también, al menos para mí. Y es que con ese sonido de estudio, uno espera percibir más ese regusto vintage underground de micro de cinta. Nada más lejos de Irún.

Después, la última vez que visito el escenario San Miguel. Para ver la última parte de Dr. Dog. Más contundentes quizá que en su trabajo de estudio. Y no, no me pasé por Pet Shop Boys. Los que sí que no me quería perder eran los Nana Grizol, que con un solo LP han tocado a muchos. Los de la organización los colocan, por eso, en un escenario demasiado grande para ellos, creo. En el amfiteatro. Es más, creo que casi se hubieran podido cambiar la papeleta con Standstill, que, ya que me he quedé sin Rooom en el Auditori, por lo menos no me los voy a perder al aire libre. Y arrasan con solo media hora larga de lo mejor de sus últimos tres discos. Allí en el Adidas no cabe ni una mosca. Quizá es hora de plantearse dar más cancha a los locales, ¿no creen?

Casi se me pasa. También nos pasamos por lo de Myspace a ver a Klaus&Kinski, con el momentazo de los Bla vestidos de amish y repartiendo folletos con un texto imperdible pero que no sé donde puñetas lo tengo. Ah, y dándomelo en mano por lo amish que servidor también parece... que parece. Lo dicho, los murcianos tocan 25 minutejos a mucho estirar de temas de su último disco con versión dance-90s incluida que no era El Ritmo de la Noche y que ahora mismo no puedo acordarme.

Entonces empieza la odisea. Todavía me pregunto ahora (dos días después) si me habré equivocado. Necesito el don de la ubicuidad, pero mientras no lo tenga, me quito otra espinaza. La de The Antlers, que hacen los temas del Hospice más atmosféricos y grandilocuentes. El trío cautiva, y de qué manera. Y se cascan el álbum enterito, creo, a falta de corroborar el principio del setlist. Acto seguido, No Age. Yo que soy más fan de su último EP empiezo a ver el concierto en fila 15. Y termino en fila 2. Oootra vez como en Japandroids. Nota mental: no tengo ya 16 años. Qué fiestón de temas guarros.

Ya que estamos puestos, para qué moverse del escenario Pitchfork. Si es que tocan Dum Dum Girls. Nota mental 2: esto parece un producto pensado desde la misma sesera del tipo que pariera las Spice Girls, pero con este sonido newyorker que se gastan ahora. Discutimos cual de las cuatro está más buena. No queda claro. Y los temas hasta son cachondos y todo. De esos de mover el culo. Aunque yo tengo serias dudas entre ellas y la bajista de Here We Go Magic. Dos horas después nos las encontramos pidiendo un crep de chocolate, y tenemos efecto fan. Fotos incluídas. Por cierto, he detectado que muchos artistas se acabaron pasando por la zona de merienda cena picnic. Hay fotos del locuelo de Major Lazer corriendo por ahí también, por ejemplo.

Desde ese punto se produce una división en el grupo. Se piran a ver Pet Shop Boys. Pues que se vayan. Creo que me pasa lo mismo que con Pixies. Bueno, lo mismo tampoco. Hay que aprovechar para ver otra propuesta. Y me planto en The Almighty Defenders, o lo que es lo mismo (y me he enterado después): la fusión de los Black Lips y King Khan & BBQ Show. Vaya tropa. Me recuerdan a Los Inhumanos en versión moderna. En serio. Atuendados en vestidos de sacerdotes, hacen bailar a la gente, que termina por alzar las manos cual misa negra. Y el guitarra o se morrea con un técnico o se lia a hostias con él. Momentazo.

Hora de comer y de cometer un error. Era la hora de HEALTH. Qué se le va a hacer. Casi que vamos encarrilando el tema. Doble sesión de DJs, con Boy 8-Bit y el cierre de DJ Coco, con guasa incluída (y también comentada en Gent Normal). Nos quedamos bastante perplejos al oir Common People. Y en un estado más que lamentable, terminamos por quedarnos viendo salir el sol en el amfiteatro mientras vitoreamos al torero que tragina con unos palets de trastos del escenario Ray-Ban. Ala, todos para casa. Son las 7 y pico del domingo.

miércoles, 22 de julio de 2009

[Festivales] River To River / RiverRocks / Central Park SummerStage. New York City (07.2009)

Aaah... verano. Ya casi se me acaban los dias de vacaciones, y se me acumula el trabajo en la Voz. Y es que casi no sé ni por dónde empezar, así que de modo cronológico, os pondré al dia de lo que ha pasado (un poquito) en Manhattan (del 2 al 12 de julio) y del FIB.

Podrá parecer pedante para algunos, pero la verdad es que NY es una de las ciudades con más actividad cultural durante los meses de verano. Mucha parte... gratis. Durante junio, julio y agosto, se celebran gran cantidad de iniciativas musicales con carteles más que solventes. Y sorprende que la mayoria de éstas sean gratis, más cuando casi todos los grupos que participaban en los festivales de indie eran lugareños o residentes en NY, sobretodo por lo del turismo y esas cosas (hay que recordar que en esa semana cae el día de la Independencia y...). A tener en cuenta.

3/7. Here We Go Magic + Bachelorette.
River To River, South Street Seaport.
Fotos (de BrooklynVegan)...

Tras la tocada de cojones del jet lag, lo primero con lo que dí fue con este concierto doble del que terminé gratamente satisfecho. Una tímida Bachelorette con su sinte presentó un setlist de corte tranquilo y un poco experimental. Algo de razón tienen aquellos que dicen eso de que es un poco la Björk de Nueva Zelanda. Y tras sus 45 minutos (y aquí quiero decir que no siempre fueron puntuales, ¡ni mucho menos!) arrancaron unos Here We Go Magic, que a mi a parecer, se saldaron con uno de los conciertos más interesantes que he visto en los últimos meses. Parece como si olvidaran el sonido denso de su álbum para centrarse en la esencia más pop-rock y consiguieron que la gente acabara moviendo el culo. En la hora y cuarto terminaron su repertorio esta banda novel -incluyendo Tunnelvision-, que volvió al escenario tras los aplausos. Y a mi que su cantante me recordó a Santi Balmes (sólo un poquito).

Apunte final: el escenario, un poco cutre.

4/7. Jenny Lewis.
River To River, Battery Park.
Fotos...

Esta chiquilla ex-Rilo Kiley tampoco llegó a encandilarme. Diré que iba 'virgen' y dispuesto a escuchar lo que fuera. Y lo que sonó fue country-folk-pop para mi durante un show con demasiadas alusiones al día de la Independencia, con banderitas americanas por aquí y por allá (a ver, reconozco, no pido peras al olmo... sólo artistas algo menos... nah, olvidadlo). Pues eso, temas de chica de bar. Y no, no falta Conor Oberst en la lista del día. Es que no lo ví por... otros motivos. Advertencia para despistados: los conciertos son gratuitos, pero algunos, de aforo limitado. Éste lo vi desde afuera.

8/7. Juana Molina + Curumin + El G.
Central Park SummerStage.

Juana Molina fue otra de mis sorpresas. Es una maestra del looping y de las capas de sonido en directo. Toca la guitarra mientras se samplea a sí misma, y se apoya ahora en directo con bajo y batería. No en vano, si Bachelorette era la Björk neozelandesa, a Juana se la considera la Björk argentina (...como mola decir Bíiiiork...). Tocó temas de sus últimos álbumes (a mi en especial me encantan sobretodo los del Un Día y su tema titular).



Antes Curumin puso la nota mestiza a la tarde con un concierto a medio camino entre la electrónica, la samba, raíces hispanas y brasileñas, pero no acabó de interesarme. Al igual que el dj El G, que pinchó kuduro y música electrónica de tintes latinos, y de los que no soy muy fan, pero que parece que la cosa va en auge para algunos. Otra cosa a tener en cuenta es el sitio: el preciado oasis que es Central Park con los rascacielos de fondo, la puesta de sol y sus luciérnagas fueron un magnífico telón de fondo.

9/7. Matt & Kim + Flosstradamus + Team Robespierre.
RiverRocks, Hudson River Park Pier 54
Fotos...

Si el fondo de pantalla de Juana era chulo, el de este dia lo fue más. El río Hudson con New Jersey de fondo y sus lucecitas. Y en el escenario... pasó de todo. Lo de Matt & Kim, a última hora, fue divertidísimo. Un dúo de Brooklyn a lo White Stripes, cambiando la guitarra por unos sintes tan imperfectos y agresivos que también suenan punks, con canciones rápidas y muy bailonas. Y además jugaban en casa, por lo que aquí hubo una doble lectura: por un lado, el público les arropó y coreó sus temas uno a uno; la otra, para mí ente europeo, fue darme cuenta que aquí no llenarían Razzmatazz ni queriendo y allá ya son casi-dioses, por lo que el charco a veces, todavía es una gran distancia para ciertas cosas. Lo cierto es que los chicos tienen bastante garra y carácter.

Por otra parte, los teloneros no dejaron de ser mediocres. Flosstradamus me dieron la impresión que son una copia barata de 2 many Djs con poco poder selectivo para los temas, faltos de chispa. Y Team Robespierre no dejan de ser un grupo punk adolescente sin nada que aportar con letras estúpidas y cuatro risas. Y el escenario, otra vez cutre.

10/7. The Pains Of Being Pure At Heart + Zaza + Ribbons.
River To River, South Street Seaport
Fotos...

Empezaron Ribbons, y fueron directos a la libreta de 'interesantes'. Otro dúo (formación de moda, se ve) compuesto por la vocalista/guitarrista Jenny Logan y el batería Sam Roudman, de Brooklyn. Y me gustaron por arriesgador, por presentar un rock sin demasiado estribillo, con sonoridades de guitarra pasadas por delays cortos y distorsiones, por sus fraseos más bien complejos, por algo cabreados y por pasotas.

Los otros teloneros de Pains fueron Zaza (que tienen nombre de percusionista), presentan una música entre los mantras etéreos del cantante y baterías sobrecargadas de graves. No me acabaron de cuajar.

Los que sí cuajaron fueron los recientes visitantes del Primavera Sound, los The Pains Of Being Pure At Heart. El quinteto terminó la tarde con su indie pop con dejes a los Stereophonics (a mi siempre me lo ha parecido) y repasaron los mejores temas de su álbum homónimo y algo que se me escaparía de algun EP anterior, rematando con el conocido Young Adult Friction.

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Se me olvidaba. En casi tooooodos los conciertos se hizo mención a Michael Jackson. Era de esperar.