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viernes, 9 de enero de 2015

[Disco] Paul Zinnard - Clean-Cut And Rude (2014)


Nada más dar al play a este Clean-Cut And Rude sabes que va a ser una experiencia que vas a repetir infinidad de veces, y es que tanto la voz como las canciones de Carlos Oliver aka Paul Zinnard rezuman autenticidad por los cuatro costados.

Un disco que empieza con un clásico inmediato como All Around The World, que por cierto me ha transportado a los momentos más pop de Willy DeVille es casi seguro que no va a decepcionar.

Y si encima alberga temones como You And I, puro Tom Petty; John And Claire, con el que deja en bragas a gente como Jack Johnson; o con la que remata el álbum, Beaches In The North, que seguro no dejará indiferentes a los que han disfrutado de siempre con la música de Steve Miller Band.

Un artista que nos conquistó con los necesariamente reivindicables The Pauls y que en cada nuevo paso que da nos confirma que estamos ante uno de los mejores músicos de nuestro país, y que consigue aquí eso tan difícil de escuchar un disco entero sin que quieras saltar ni una.

jueves, 21 de marzo de 2013

[Disco] Willie B. Planas - Landscapes & Still-Life (2013)

Two Mad Records, aparte de tener uno de los nombres de sello discográfico más original jamás oídos, saben escoger perfectamente el perfil de artista que buscan para marcar su personalidad a fuego.

En su segunda referencia, nos encontramos con este Landscapes & Still-Life, un material con el que Willie B.Planas nos muestra su particular universo a base de música de raíz americana, en ocho muestras claras de haberse sabido empapar de los grandes de ese sonido.

Podemos atisbar en su imaginario a Bob Dylan, a Tom Petty, este último sobre todo en Living Longer, Moving Faster y en donde las teclas tienen un protagonismo muy especial; o en Castaway donde me parece más evidente el parecido con el timbre de voz con el de Chris Rea (aunque puede que solo sea para mí), en un tema que te va impregnando poco a poco, sonando susurrante o afectado, según la canción le pide. Recomendar fervientemente la hermosa Diamond Eyes , que hubiera podido formar parte perfectamente del 0 de Damien Rice, por ejemplo, básicamente por la emoción que transmite.

Un trabajo para degustar a pequeños sorbos y con tranquilidad, sin las prisas de la vida actual que es como parece que ha sido gestado, producido por un maestro como Paul Zinnard, (donde desde aquí le rendimos nuestra más rendida admiración), y que también se encarga de tocar el bajo en el disco. Si lo beben deprisa se perderán demasiadas cosas, quedan avisados.

viernes, 17 de agosto de 2012

[Disco] Paul Zinnard - Orbit One (2012)

Para empezar diré que este Orbit One, es mi fiel acompañante en los últimos tiempos, el último vestigio analógico que sigue sonando cuando le doy el play a la torre de música, ya sea mientras desayuno, me ducho, o simplemente disfruto de los tiempos muertos con un libro acompañado de sus acordes de fondo.

Tras el alias de Paul Zinnard se esconde el músico malloquín Carlos Oliver, líder de grupos esenciales de nuestra música como The Bolivians, y más recientemente los grandísímos The Pauls, y que con este nos entrega su segundo trabajo en solitario tras Songs Of Hatred And Remorsed.

Canciones increibles que nos transportan a lo mejor de la música americana de las últimas décadas, y que nos aproximan a los sones de Bob Dylan en la "saloonera" Happyness; de Tom Petty en la inicial A Good Thing That You Know, o a los The Eels más reposados en Listen Everybody y en My Shoes, en la que los propios zapatos nos dan su visión de lo que sucede en esta historia.

También me gustaría destacar ese canto de admiración que es John Wayne, al emblemático actor de westerns, en que su voz es fácil de confundir con la de Jakob Dylan o el ya citado Mark Everett (bajo el nombre del grupo).

Un disco de sonido atemporal y producción limpia y nítida, que por desgracia no ha tenido la repercusión merecida hasta el momento, pero que ha encandilado me temo a todo el afortunado que ha podido disfrutar de él. 

Por nuestra parte, agradecer con todo el corazón a su sello Two Mad Records (¡un nombre genial!), que nos hicieran llegar una copia de esta pequeña joya de forma circular, y recomendarlo hasta la saciedad ya que bien lo merece.