Leí por ahí que "aunque no entiendas ni papa de lo que cuentan, si lo que escuchas te emociona...". Cuánta razón. Uno, también a posteriori, descubre que las pocas letras que no escriben en hopelandic (idioma inventado por la banda), hablan de positivismo, recuerdos añejos o de la infancia más tierna. Y lo mejor, sin edulcorantes.
El Takk es un disco que se escucha en una siesta de invierno, mirando por la ventana. Es precioso, de principio a fin. El piano conduce los temas principales del disco : Saeglópur, Glósoli o la gran Hoppipolla (leído 'jopipola', para el chiste fácil), y la voz y la guitarra de Jón Birgisson emocionan. En definitiva, un gran disco, que me viene como anillo al dedo para recordar que (si a dia de hoy no se han terminado) todavía quedan entradas para el concierto del dia 13 en Barcelona.
Takk! (Grácias...)
Sigur Rós - Glósoli
Sigur Rós - Hoppipolla