Mostrando entradas con la etiqueta Clásico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Clásico. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de mayo de 2016

[Disco] Maga - Álbum Blanco [Reedición Especial] (2016)


Recuerdo descubrir a Maga en la sesión hecha disco del añorado Dj Sideral llamada Schizotronic & Techno, en la que unía magistralmente piezas de pop independiente con electrónica, y en la que destacaba entre todas ellas una maravillosa Agosto Esquimal.

Y es que esta canción está dotada de una rítmica que te engancha al instante y la voz del gran Miguel Rivera emociona de todas, todas; así que conseguían eso tan maravilloso de hacer bailar y tocarte la patata a la vez.

Aunque claro, lo suyo no era flor de un día, ni eran unos one hit wonders del indie, sinó que cada disco que han editado ha sido pensado al milímetro y se han convertido todos ellos en pequeños clásicos de nuestra música, en especial este necesario Álbum Blanco.

El plus de esta reedición es poder disfrutar en modo demo de la citada Agosto Esquimal, más noise y menos electrónica pero igual de potente, lo mismo que Celesta (preciosa), Swann (hipnótica), Helás (todo un hit subterráneo) y Primer Vuelo (que parece tocada por la varita de los Air); y las versiones en directo de la inolvidable Diecinueve, posiblemente mi favorita y que he podido disfrutar varias veces para mi suerte en este formato, y de Piedraluna, con las que no queda más opción que dejarse deleitar.

Lo que es más que evidente es que estas aportaciones eran tan dignas de ser la opción elegida para ser como entraban en el disco, ya que la magia y la emoción se mantiene intacta, y eso solamente lo pueden conseguir artistas dotados del talento de estos sevillanos, Un lujazo tanto las canciones como poder tener la opción de reseñarlo, ya que cuando se editó por vez primera no tuvimos esa posibilidad, ya que no existíamos como web.




martes, 1 de mayo de 2012

[Disco] La Buena Vida - Soidemersol (1997)

Uno de esos álbumes mágicos que te encuentras en la vida, y que pasado el tiempo recuperas, y te dispara el dardo en el corazoncito como entonces, es este Soidemersol.

La Buena Vida fueron de esos grupos (y son), que hay que tener en cualquier cultura que se precie, por talento, por la hermosura de sus partituras y letras (y la de Irantzu, ejjeje), ajenos a las modas desde siempre, y solo preocupados por entregar emoción en todos y cada uno de sus trabajos.

Canciones imborrables para quién escribe estas líneas como Buenas Cosas Mal Dispuestas, aunque una canción que empiece con "lo malo en la vida solo ser lo mejor pues te hace sentir como un patán, lo bueno de la brisa suele ser que al final nadie quiere reír, solo pueden llorar; lo triste que me siento mirando hacia atrás viendo que no hay nada" ya debería ir directa a los libros de texto; la encantadora Matinée, que sonaba tan Glasgow y que tantas noches disfrutamos en la "pista minuda".

Desde Hoy En Adelante, que nada más arrancar con sus trompetas "beatles" nos robaba el alma y con Irantzu Valencia susurrando trocitos de vida como "quiero que al menos comprendas por qué me cuesta decirlo, porque te llevo tan dentro que hasta me olvido yo mismo" (¡mierda, ya me ha caído la lagrimita escuchándola!) podía literalmente hasta con una roca; el romanticismo hermoso y aplastante de Respirando En El Mundo, o la nostálgia estival con esos arreglos tan jazzies de Verano, aunque esta época del año aquí no era más que una metáfora vital, como es evidente en "tal vez el mejor verano, sea el que hoy me das".

Que penita recordar canciones tan bonitas, que pena más enorme lo de Pedro San Martín, y que agradable recordar que La Buena Vida formaron parte de nuestras vidas, aunque no fuera la mitad, pero casi.



viernes, 11 de noviembre de 2011

[Disco] David Bowie - The Man Who Sold The World (1970)

Estamos ante uno de los discos menos elevados a los alturas de uno de las personajes esenciales para entender la música moderna como es debido.

Menos experimental que otros, este quizás debe de ser su disco más rockero, con claras y evidentes influencias de por ejemplo Led Zeppelin en la iniciática Width Of Circle o en Saviour Machine; ero sin perder su esencia ni su sonido tan personal y reconocible, en canciones como las ya clásicas Moonage Daydream (me enamora su toque circense desde siempre) que no hubiera desentonado para nada en sus discos como Ziggy Stardust; la titular The Man Who Sold The World, quizás más conocida por la versión que hicieron Nirvana en su Unplugged, cosa inmerecida para una canción que roza lo sublime como esta, o sea, que le estoy quitando méritos a Cobain y los suyos, ya que con este material no se podía hacer una cagada.

Nos destrozaba las caderas con ese rock Hang On to Yourself, que conocería una versión también inferior en voz de Lou Reed; ese grito a la libertad y a la cordura (con ausencia de ella) que es All The Madmen; himnos cargados de contenido y sobre todo de psicodélia como ese The Supermen, donde su voz de payaso loco te atrapa y te lleva a ese extrañado y loco mundo que nos explica, o nos sorprende con un blues básico como Lightning Frightening, creando un todo compacto y diferente a la vez.

El material del que están creados los sueños también se encuentra aquí (y en cualquier disco de Bowie diría yo, incluso en los más flojos), así que ¿a que esperamos a darle al play y soñar?. Aprovechemos, que de momento eso es gratis...

lunes, 19 de septiembre de 2011

[Disco] Nick Lowe - Labour Of Lust (1979)

A veces está bien desconectar de eso de estar al día y recuperar discos como la copa de un pino, que es como deberíamos catalogar este Labour Of Lust.

El bueno de Lowe, tanto como productor como de cantante, nos deja claro que lo suyo es básicamente hacer las cosas con un gusto exquisito, y incluso en este  trabajo, el tercero que publicaba, picaba de varios lugares para conseguir una ristra de temazos redondos como pocos.

Claro que la cabeza visible de todos ellos era esa manzana envenenada llamada Cruel To Be Kind, una gema de pop casi perfecto, pegadiza como pocas, pero que marcaría para siempre su trayectoría, al relacionarle inexorablemente siempre a ella.

Aunque realmente a mí eso de hacer una canción immortal y que te recuerden por ella me parece que debería enorgullecer a quien lo consiga y no hacerse los pedantes como hacen Radiohead con Creep, por poner un ejemplo o The Drums con Let's Go Surfing.

En fin, finuras como Dose Of You, Love So Fine o Cracking Up, el rockanrollazo Switchboard Susan o la exquisitamente delicada You Make Me no deberían pasar al tren del olvido, por mucho hit-single que tenga un disco.

Una maravilla que nadíe debería pasar por alto, o sea, lo que vendría a ser un clásico en toda regla. (Y pensar que yo nací un año antes y ya le digo clásico a un disco un año menos viejo que yo...).

jueves, 26 de mayo de 2011

[Disco] Pulp - Different Class (1995)

Recuerdo perfectamente como me enamoré de Pulp, fué viendo su clip de Mis-Shapes en Sputnik TV, no me tirare el rollo de decir que ya les conocía porque sería incierto.

Me atrapó la melodía perfecta, el estribillo infalible y la agresividad que se escondía en esa letra que desconocía por completo, debido a que mi nivel de inglés es el mismo que el de Zapatero.

Al cabo de unos meses, en el mismo programa emitieron Disco 2000, supongo que por ser el siguiente single, y a partir de ahí, ya me hice con una copia de este trabajo de Jarvis Cocker y los suyos.

Para más inri, me puse a traducir las canciones con un Vox que aún conservo en mi poder, que el señor Google debía seguir en los huevos de su padre.

El disco no tenía desperdicio alguno, y con el devenir de las escuchas y los años (y algún que otro concierto subtitulado); fué creando forma a ese himno personal que es Do you remember the first time?; ese arrebato del populacho y hit imperecedero que es Common People (recientemente destrozada por Manel); esa lucha interna que es Something Changed; la atmosférica y por momentos hard-rock F.E.E.L.I.N.G. C.A.L.L.E.D. L.O.V.E.; la susurrante Pencil Skirt, la preciosa Bar Italia, una verdadera delicatessen para melómanos del pop; I spy que me recuerda al It's a sin de Pet Shop Boys en algunos momentos; Monday Morning, más The Cure que el propio Robert Smith; creaban el esqueleto de un discazo que con los años acabaría siendo un clásico y fiel reflejo de una generación, una que quería oir pop y pensar en lo que le decían a la vez, como antes pasó con Morrissey, con un frontman al que admirar por su enfrentamiento violento con Michael Jackson, por sus maneras a lo Raphael, por su ausencia total de pelos en la lengua, o simplemente por como lucía las gafas de pasta o su camiseta amarilla con el toro.

El año 1998 les ví por primera vez en concierto, en ese festival mejunje que era el Doctor Music, y espero que mañana, si no pasa nada, ni nada se tuerce, pueda reencontrarme con ellos, con ese añadido de emoción y nostalgía por tiempos pasados mejores, tanto personal como musicalmente, en el Primavera Sound.

Cualquier tiempo pasado fué mejor, si, señor Allen, se lo confirmo.

martes, 21 de diciembre de 2010

[Disco] Pau Riba amb Om - Dioptria (1970)

Aún con resaca emocional después de verle en el magnífico programa de Albert Om, El Convidat, decido rescatar y homenajear dentro de mis posibilidades limitadas, esta obra cumbre, de la música no ya catalana, sinó universal.

Pau Riba es una de las bandas sonoras de mi adolescencia, no solo con el Dioptria, sinó con el lisérgico Licors o con mi preferido junto a el que nos ocupa Jo, la donya i el gripau. Incluso quería ser como el, con todo lo que eso conlleva. En fin, el espíritu teen...

Dioptria está considerado el mejor disco catalán de la historia, privilegio ganado a pulso con realidades de la época y realidades que estaban por llegar y que Riba ya nos vaticinaba. Según él mismo es una crítica feroz al espíritu burgués y a la família cristiano-progresista entendida como célula básica de la sociedad.

El disco es todo un tratado folkie, lógico en la época, deja en bragas totalmente a los hippys de medio pelo que pululan actualmente en el mundo musical y que copan las portadas de las revistas de tendéncias y moda, véase el caso del pasado de Devendra Banhart, por poner un ejemplo.

Canciones memorables como el clásico Noia de porcellana, ataque frontal a las mujeres sin sentimientos camuflado de ternura; L'home estátic, que es una obra maestra más que una canción, con una delicadeza abrumadora, un clásico inapelable aquí y en Wisconsin.

Una de mis preferidas del disco siempre fué Helena, desenganyat, no se si por su sonido o porque empatizaba con el título o por lo que fuera, pero la escuchaba repetidamente. Mareta bufona también era de esas que llegan al alma de incluso las personas esas que aparentan ser duras, aunque solo sea por fuera.

Y como remate, Taxista, que nos avisaba de esa lacra que es el paro, cuando aún ni se olia que pudiera acontecer tal lacra social.

Pau Riba siempre será nuestro enfant terrible preferido (ex-aequo con Jaume Sisa, claro está) y esperemos que nos sigan cayendo como melones, discos y canciones suyas, que no andamos sobrados de genios.