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viernes, 23 de febrero de 2018

[Disco] Ambros Chapel - Portraits (2017)


Nada más comenzar este Portraits, a todos aquellos que hemos disfrutado con ese pop y rock de tintes oscuros que despuntó durante la prolífica década de los 80's, escuchar una canción del calibre de Mental, primera del tracklist, provoca de inmediato un brinco en el corazón.

Suenan a Bowie, suenan a Robert Smith, pero a la misma vez suena solamente a Ambros Chapel, cosa que les otorga un mérito diferencial a otros grupos que apuestan por evocar esos tiempos y que no consiguen resultados demasiado apetecibles. 

Lo mismo piensas cuando suena August, canción con la que es no imposible imaginar al Duque Blanco interpretándola por la magia y maestría con la que la ejecutan; o Whiskey, en la que sin perder de vista las influencias citadas, les acerca más a los parámetros sonoros de bandas como Interpol o los primeros Editors.

Aunque si tengo que hablar de favoritas, Insight me parece un tema espectacular, que nos va atrapando paso a paso hasta llegar a esas explosiones que salen del alma misma, y que junto a la antes citada Mental, valen su peso en oro. Muchos con menos talento y emoción han sustentado sobre canciones menos buenas que estas, así que esperemos que haya justicia poética con Ambros Chapel, se la merecen.

lunes, 16 de febrero de 2015

[Disco] Ambros Chapel - Last Memories (2014)


Lo primero que piensas al escuchar Last Memories es simplemente que menuda pena que no hayan nacido en Londres o NY, ya que el material que manejan Ambros Chapel es posiblemente uno de los más exportables de nuestra música independiente.

Supongo que de ser así, canciones tan brutales como Cellophane, que juega con cambios de ritmo tanto sonoros como líricos, sonaría por todos lados como lo pueda hacer cualquier canción de The National o Interpol, por poner unos ejemplos cercanos.

Tres cuartos de lo mismo podría decir de la rotunda X; de Future Line, hecha de ese mágico material con el que se fabrican los putos hits; Black Dress, por la que moriría de envidia el Robert Smith actual; o de canciones más pausadas en cuanto a tono pero con igual sensibilidad, tensión y me atreviría a decir que cierta nostalgia como I Don't o Solitary Man.

Un repertorio brillante que pronostico que en su traslación al directo y con un juego de luces adecuado va a dejar a más de un@ boquiabiert@ además ya de reafirmar a los que nos gusta lo que hemos vivido escuchando el disco. Habrá que comprobarlo in situ, ¿no?.