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martes, 27 de septiembre de 2011

[Disco] Bill Ricchini - Tonight I Burn Brightly (2005)

Hacía unos días que quería recuperar este disco de 2005, que descubrí antes de verano gracias a las recomendaciones de Guille Milkyway en el programa de radio en el que colabora.

Un genio compositivo escondido también en Summer Fiction, otro grupazo de estribillazos espectaculares, cualidad que parece abonada a este chico de Philadelphia y que en este Tonight I Burn Brightly mana de forma espectacular.

Nos puede recordar al McCartney de la época beatle en la inmensa Eugene Hill; se nos pone a la altura del Josh Rouse de 1972 en esa exquisitez que es When The Morning Comes; es capaz de enamorar a los oídos más cerrados con ese single que es Angela; nos muestra su punto Bacharach en A Cold Wind Will Blow Through Your Door, que quedaría perfecta en cualquier película en technicolor de Blake Edwards con Audrey Hepburn como protagonista, o incluso se propone gastarnos las suelas de los zapatos a ritmo de la trotante It's A Story, It's A  Fable, y todo eso sin aparentemente despeinarse un ápice.

Una joya que igual suena clásica que moderna, y por la que parece que no pasan ni pasarán los años. Es conveniente tomarlo en muchas dosis seguidas.

martes, 26 de abril de 2011

[Disco] Summer Fiction - Summer Fiction (2010)

Poco a poco y con buena letra, me he ido adentrando en el mágico mundo de Bill Ricchini, tanto de sus discos en solitario con su nombre de pila, como con esta deliciosa aventura al frente de de Summer Fiction.

Con la varita mágica afilada para hacer espléndidas canciones de estribillo redondo y perfecto y llevándonos a territorios que nos pueden recordar tanto a Brian Wilson y sus Beach Boys, como a los nunca suficientemente elevados al templo de la gloria, The Zombies.

Que alguien me diga que Carry On desentonaría lo más mínimo en el Pet Sounds o que It's getting dark no tendría cabida en el Odessey & Oracle, incluso que Chandeliers, ese pedazo de cacho de trozo de single, no tiene un ramalazo a McCartney que te caes de culo. O simplemente reconocer que te has vuelto a enamorar del pop con esa maravillosa pieza semi-acústica que es By the sea.

Lo mejor del caso, es que el disco te lo escuchas del tirón y feliz, con ese regusto de haber aprovechado tu valioso tiempo con enormes canciones y sobre todo, rindiéndonos a la evidencia que nos encontramos ante un nuevo mago del pop de estribillazos redondos y coros angelicales, y eso siempre es buena notícia.

Seguro que John Cusack en Alta Fidelidad los pondría más de una vez en su top 5 diario...