Mostrando entradas con la etiqueta Dioptria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dioptria. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de marzo de 2019

[Clásico Telúrico] Pau Riba - Vostè (Tú Mateixa)

Creo que los que nos lleváis siguiendo estos poco más de diez años, no será ninguna sorpresa que le dediquemos el clásico de la semana al maestro Pau Riba, uno de mis héroes artísticos y también lingüísticos desde que tengo uso de razón.

Y más si como en este caso que sigue sonando tan brillante como en su publicación pasados más de cincuenta años de ello. Lo hizo acompañado de la banda Om en el mítico disco Dioptria, trabajo que debería estudiarse en las escuelas por su magia, su visión y sobre todo con la inteligencia que destila en cada una de sus canciones.


Una canción de amor de regusto amargo narrado como solamente este genio sabe hacer, con una visión cínica de la vida y de algún modo a la educación católica y la moral que se imponía en esos tiempos.

Obviamente, estamos hablando del que está considerado el mejor disco de rock y canción en catalán, que contó para el mismo con grandes como Toti Soler o Jaume Sisa. Unas canciones a las que siempre es agradecido recurrir, cosa que solamente sucede con las obras maestras.

sábado, 12 de enero de 2013

[Clásico Telúrico] Pau Riba - L'Home Estàtic (1970)

Hoy que tengo uno de los días más absortos de mi vida, no he podido imaginar otra canción para esta zona de la web que L'Home Estàtic del genial Pau Riba.

Seguidor de su carrera musical desde "mi más tierna", y sumando que no he visto el sol en una semana por unas anginas y otras cosas que no vienen al caso, me he hecho mentalmente mía la letra y he decidido cederle la sección.


Este hermoso clásico estaba en el que está considerado por votación popular el mejor disco hecho en lengua catalana, Dioptria, editado en 1970, aunque salió como sencillo en el 1972.

Letra triste, romántica y embriagadora como pocas, es una de las muestras más claras de que este personaje tan único y necesario para nuestra cultura, hacían (y hacen) magia con las palabras. Hay poderes más allá del hippy iluminado y ser el papi de los Pastora, así que disfrútenla, yo llevo haciéndolo todo el día...

martes, 21 de diciembre de 2010

[Disco] Pau Riba amb Om - Dioptria (1970)

Aún con resaca emocional después de verle en el magnífico programa de Albert Om, El Convidat, decido rescatar y homenajear dentro de mis posibilidades limitadas, esta obra cumbre, de la música no ya catalana, sinó universal.

Pau Riba es una de las bandas sonoras de mi adolescencia, no solo con el Dioptria, sinó con el lisérgico Licors o con mi preferido junto a el que nos ocupa Jo, la donya i el gripau. Incluso quería ser como el, con todo lo que eso conlleva. En fin, el espíritu teen...

Dioptria está considerado el mejor disco catalán de la historia, privilegio ganado a pulso con realidades de la época y realidades que estaban por llegar y que Riba ya nos vaticinaba. Según él mismo es una crítica feroz al espíritu burgués y a la família cristiano-progresista entendida como célula básica de la sociedad.

El disco es todo un tratado folkie, lógico en la época, deja en bragas totalmente a los hippys de medio pelo que pululan actualmente en el mundo musical y que copan las portadas de las revistas de tendéncias y moda, véase el caso del pasado de Devendra Banhart, por poner un ejemplo.

Canciones memorables como el clásico Noia de porcellana, ataque frontal a las mujeres sin sentimientos camuflado de ternura; L'home estátic, que es una obra maestra más que una canción, con una delicadeza abrumadora, un clásico inapelable aquí y en Wisconsin.

Una de mis preferidas del disco siempre fué Helena, desenganyat, no se si por su sonido o porque empatizaba con el título o por lo que fuera, pero la escuchaba repetidamente. Mareta bufona también era de esas que llegan al alma de incluso las personas esas que aparentan ser duras, aunque solo sea por fuera.

Y como remate, Taxista, que nos avisaba de esa lacra que es el paro, cuando aún ni se olia que pudiera acontecer tal lacra social.

Pau Riba siempre será nuestro enfant terrible preferido (ex-aequo con Jaume Sisa, claro está) y esperemos que nos sigan cayendo como melones, discos y canciones suyas, que no andamos sobrados de genios.