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sábado, 15 de junio de 2019

[Clásico Telúrico] Los Planetas - Qué Puedo Hacer (1994)

El pasado jueves se cumplieron 25 años de uno de los momentos musicales que más han marcado mi vida. Hablo de la publicación del disco Super 8 de Los Planetas, que en ese momento significó una bocanada en tromba de aire fresco. La mayoría de canciones de este disco las disfruté gracias al maestro Le Carlos Inferno por vez primera fuera de mi casa y eso me lo llevo ya para el recuerdo.

He creído lógico y necesario que el clásico fuera Qué Puedo Hacer, canción que sirvió de single y les abrió las puertas de l@s oyentes más ávid@s de nuevas sensaciones sonoras. Recuerdo perfectamente el momento en que descubrí esta canción, justamente en un programa de vídeo-clips que Canal+ hacía a mediodía en abierto. Y es que ese "he pasado por tu casa 20 veces y siempre voy al Amador por si apareces, pero nunca más..."  a much@s nos lo grabaron a fuego.


En un principio, este ya mítico material tenía que ser publicado por el sello Elefant Records, pero tras conseguir el segundo puesto en el concurso de maquetas de Rockdelux, acabron fichando por la multinacional BMG Ariola, lo que no suposo ninguna problemática para seguir apostando por sus formas. El resto ya es historia de nuestra música...

Con una producción magistral a cargo de Fino Oyonarte, quien en esos momentos era bajista de Los Enemigos, la canción que nos ocupa sigue sonando tan redonda y perfecta como si estuviera recién publicada. No envejece nada, que es lo que define a todos los clásicos y (creo) que se podría decir lo mismo de todas y cada una de las canciones que conforman el álbum. ¡Felicidades!.

sábado, 14 de junio de 2014

[Clásico Telúrico] Los Planetas - ¿Que Puedo Hacer? (1994)

Ayer concretamente se cumplieron los veinte años de la edición del disco que marco a toda una generación, que nos abrió a un mundo diferente en el mundo de la música (demasiado dominado por la radio-fórmula) y nos mostró una nueva manera de entender las letras de amor y desamor, eso y que te entraba inmediatamente por los ojos con ese diseño espectacular del ex-Family, Javier Aramburu.

Y este fué el Super 8 de Los Planetas, un lp que bajo la producción del gran Fino Oyonarte aglutinaba una colección de himnos imperecederos que tocaban directamente al corazón de los oyentes partiendo de unas influencias anglosajonas poco exploradas por nuestros músicos hasta ese momento.


A eso se sumaba la única y personal voz de J, los guitarrazos flotantes de Floren, unas percusiones secas y cortantes y una misteriosa bajista, May, que tocaba de espaldas al público. Un compendio explosivo, que cogió a pierna cambiada a todo el mundo y les brindó sin quererlo el privilegio de abanderar ese movimiento que sería lo que aún ahora se hace llamar indie nacional.

El disco lo descubrí gracias a una rebelde y preciosa chica rubia, de nombre Brigitte, que me recomendó el disco de una banda granadina que tenían una canción con su nombre y que era un poco lo que sucedía en ese momento, pero he preferido destacar ¿Que Puedo Hacer?, un perfecto tema pop que les abrió las puertas a ese público inquieto que quería obviar a los grupos clonados que les hacían tragar Los 40 Principales, y que aún a día de hoy a muchos nos sale cantarla a grito pelado cuando la escuchamos.

lunes, 18 de julio de 2011

[Disco] Los Planetas - Super 8 (1994)

Dejaré claro antes de comenzar, que reseñar este disco es abrir un poquito mi alma para que se vea.

Un material, como diría el sabio, con el que están fabricados los sueños y que a día de hoy me sigue poniendo tan burro como entonces.

Un disco seminal (siempre había querido usar esta palabra en un escrito), pionero y valiente, por el sonido único en nuestro pop, salvo la honrosa excepción de Surfin' Bichos y pocos más, que intentaban labrarse un camino, en un panorama musical en que ya asomaba la cabecita la mierda predominante en nuestros días.

Un disco que quizá pecaba de excesos, pero eso a mi entender lo hacía gigante, no buscaba para nada la perfección sónica y se arriesgaba en estratégias tan anti-comerciales (recordemos que fué grabado con la multi BMG-Ariola) como canciones de más de 9 minutos como la inmensa La Caja Del Diablo, por poner un ejemplo.

Además en sus adentros himnos imperecederos el grupo granadino, que a día de hoy no han perdido vigencia y que nos siguen haciendo cantarlos a gritos con ese plus de rabia, con ese sentimiento, digamos Jesús, una de mis favoritas de su discografía con parrafadas en busca de la fé perdida como "solo enseñame para que pueda ver, porque en mi vida he fracasado una y otra vez..."; el lamento adolescente y primer hit del grupo Que puedo hacer, con un estribillo adictivo como pocos, "he pasado por tu casa 20 veces...", y que sigue sonando joven y fresco como entonces; la psicodelica y narcótica De viaje, para muchos un logro aún no superado por los granadinos, donde juntaban perfectamente el pop, la distorsión, el corazón y las ganas de descubrir nuevos mundos (en todos los aspectos); la increible letra de Si está bien, en la que J se nos transformaba en un Lou Reed patrio, y se preguntaba con la dura amargura de la normalidad "si está bien, si es tan fácil, porque duele así por dentro...".

Pero si alguna llegó a mi corazoncito por encima de las demás, fué por una chica con el nombre de esa canción, que me recomendó a unos granadinos que tenían un temazo llamado como ella, y como servidor bebía los vientos por la menda lerenda, me pedí el disco sin red, en la revista Tipo. El tema en cuestión era Brigitte, y realmente explicaba la historía que estaba viviendo. Y así entré en mi nuevo mundo musical.

Un año después y a pesar de no tener unas ventas exageradas, el disco se reedito con un Ep añadido, Nuevas Sensaciones, que en la canción titular seguía apostando por el camino de descubrir, descubrir y descubrir.

Y en esas siguen, sin entregar un disco malo, sinó algún disco menor, digníficando nuestro panorama musical de aire independiente, ofreciendo conciertos de esos en que la comunión con el público es carnal y pasional como pocas, y sin dejar de experimentar, eso si, paso a paso, que es como mejor salen las cosas, que como decían ellos en una canción del lisérgico disco Los Planetas Se Disuelven, los experimentos con gaseosa.

Uno de los discos de mi vida sin lugar a dudas, un clásico necesario en cualquier estantería que se precie, o en su defecto en cualquier biblioteca de pc que merezca un poco de admiración, jejejeje, espero que esto no suene a nadie talibán (eh, Martho!), y con esa portada para el recuerdo del genialísimo Javier Aramburu, del cúal, cuando me hice con una camiseta fué cumplir un sueño de juventud. Ahora ya no me entra, jejejee.

No se olviden nunca de Super 8, abrió muchos caminos y muchas mentes...