El próximo sábado 9 de mayo tienes una cita con el pop más exquisito en un espacio auténticamente espectacular: el Auditorio del Centre Cultural Infant Pere de l'Hospitalet de l'Infant. Y es que el Twinpalm llega a su novena edición en una forma estupenda y con un line-up en el que encontraremos desde artistas consagrados a las nuevas realidades de nuestra escena sonora.
Así, se podrá disfrutar de los conciertos de Mishima, Carla, Kids From Mars, Albert Jordà y Marialluïsa. Se pueden adquirir las entradas a la venta por 16€ (precio de lanzamiento hasta el 31 de enero) en www.eventbrite.es / www.ticketea.com.
Pues si, ya podemos contar los nombres que formarán parte del Festival Hivernacle 2019, cita sonora que transforma Vilafranca del Penedès durante todo un fin de semana en la capital musical de invierno del país.
En breve llegaremos al 2019, año, en que hará veinte años del nacimiento de Mishima y eso se debe celebrar. Primero cantando en inglés y luego en catalán, son uno de los pilares de la escena catalana y en el festival desgranarán todos sus clásicos.
También se podrá disfrutar del directo de The New Raemon acompañado de su magnífica banda, con la que es una de las propuestas catalanas con más proyección en todo el estado, y ha sacado disco nuevo, el impresionante Una canción de cuna entre tempestades.
Y junto a estos dos tótems de nuestra escena, se subirán junto a ellos al escenario del Festival Hivernacle algunas de novedades más interesantes de la temporada como son las de The Bird Yellow, Xavier Calvet y Davy Lyons. Podéis adquirir las entradas pulsando AQUÍ.
Uno de los festivales a los que tenemos más cariño, precisamente por haberlo disfrutado desde el primer año es el Sons Solers, que se celebra en la localidad de Sant Pere De Ribes y en el idílico paisaje de la Finca Mas Solers, rodeada de bosque y con unos jardines preciosos.
Este año, el día escogido por los organizadores para celebrar la cuarta edición del evento es el próximo día 13 de julio, y como de costumbre apostando por la mejor música hecha en tierras catalanas sin limitarse por ninguna etiqueta sonora.
Un cartel del que formarán parte artistas como Mishima, Luthea Salom, Animal, Ramón Mirabet y Guillem Roma, y que se podrán disfrutar repartidos en sus dos escenarios al aire libre. Y a modo de opinión personal, es un auténtico privilegio disfrutar de música directo así y concretamente allí.
Además habrá habilitadas zona chill out, zona vip, parking gratuito para los asistentes, un espacio gastronómico, y con entrada gratuita a los menores de 12 años. Podéis adquirir las entradas del festival visitando su pagina web pulsando AQUÍ.
Las pasadas fiestas navidadeñas, la mítica sala barcelonina Heliogàbal fue objeto de varias inspecciones que han desembocado en cuatro multas por exceso de aforo. El importe total, descuentos incluidos, asciende a 18.000€. Nuestro deseo, como el de muchos. es que salga bien esta iniciativa tan necesaria para reivindicar un local que tanto ha hecho por la cultura.
Por esta razón han querido aprovechar una parte de la ayuda que les ha ofrecido las últimas semanas, la de la sala Razzmatazz, la de Pony Bravo, la de Mishima y la de Za!, para organizar un concierto que les permita costear este gasto, de otro modo inasumible para un pequeño bar de barrio como el que nos ocupa. El dinero que se recaude también servirá para ayudar a pagar las obras de mejora en materia de seguridad que se deben hacer en el local para que cumpla la nueva normativa sobre música en directo en Barcelona.
Las entradas (pulsa AQUÍ para acceder) tienen un precio mínimo de 15€, pero quien quiera y pueda también puede hacer un aporte extra. Igualmente, hay una fila cero para todos los que quieran contribuir a la causa, pero no pueda o no quiera venir al show del Razzmatazz, el próximo día 5 de mayo.
Inicialmente, este concierto debía servir para superar el bache económico, pero ante las últimas noticias sobre la música en directo en los bares de la ciudad, a la postre también servirá para celebrar que el Heliogàbal vuelve a estar vivo y que recuperará pronto la programación regular de conciertos. Así sea.
Superada la mitad de junio, que mejor que refrescarnos con una buena dosis de clips de todo tipo y pelaje que es lo que os tratamos de ofrecer cada miércoles sin falta. Como siempre, desear que os gusten tanto como nosotros, que deciros que no siguen ningún tipo de orden de preferencia, y que sabiendo que habrá a quién no lo apetece lo mismo que a nosotros, pero repetiros siempre eso de...el gusto es nuestro.
Parece que a los fans de Carabén y los suyos se nos va a hacer más corta la espera con respecto a la edición de su nuevo trabajo, L'Ànsia Que Cura.
La fecha de edición prevista es para el 25 de marzo, pero a dos semanas de ello ya podemos escuchar dos de las canciones que estarán en él incluidas, Llepar-te i Mentre Floreixen Les Flors, armadas como de costumbre con ese sello personal inconfundible.
La primera, sensual y quizás más ligera, con unos vientos irresistibles y unos teclados que nos pueden transportar a The Doors, y la segunda, llamada a ser desde ya buque insignia de la banda, por su tono, su emoción y por ser simplemente redondísima.
No se por que extraño mecanismo, Mishima lo hacen y lo vuelven a hacer, ya que desde el primer acorde de cada una de las canciones ya nos tenían en sus manos. Ya falta menos, pero de momento ya nos han abierto el apetito.
Sorprendió a propios y extraños con su fulgurante éxito a través de canciones como Video Games o Blue Jeans, en el que aunaba una personal voz, una belleza arrebatadora y un misterio que la hacía más atractiva si cabe.
Pues bien, Lizzy Grant aka Lana Del Rey encabezará el cartel del Vida 2014, que se celebrará en Vilanova i La Geltrú entre los días 3 y 6 de julio, de momento al módico precio de 50 euros hasta agotar existencias, que en ese caso pasará a costar 55 euros.
El festival, además de con la diva, contará con artistazos del nivel de M.Ward (conciertaco asegurado), Mishima presentando sus nuevas canciones, los míticos Yo La Tengo, o la unión de los dos poderes de Sílvia Pérez Cruz y Refree.
Para hacerte con el abono, puedes acceder directamente pulsando AQUÍ, o visita su página web para obtener la información que requieras en todos los aspectos, pulsando AQUÍ. Con estos nombres la cosa apunta maneras, ¿no?.
Podría haber puesto este concierto en los recomendados y ya está, pero me parecería muy poca cosa para un evento tan especial.
Love Is Back, celebra el amor, el amor por la música, por la esperanza, y sobre todo el amor por Louise Sansom, cantante del grupo Anímic, como bien demuestran los grupos que están en el cartel, y los que ya han colaborado donando 10 euros o más, los cuales podrán pedir invitación en la dirección de correo letshelpouisesansom@gmail.com.
Louise, con fuertes dolores de espalda provocados por un deterioro de dos discos lumbares que le dificultaban la movilidad, decidió operarse tras meses de lucha e investigación, le reemplazaron los discos en la intervención, y tuvo que ser en una clínica privada, con lo cual los costes ascendieron a 23800 euros. Lo bueno del caso es que se realizó con éxito y se recupera favorablemente de la misma.
A partir de ese momento, sus amigos se movilizaron con tal de poder aportar su granito de arena y nació este concierto, que contará en su cartel con Mishima, María Rodés, Joan Colomo, Joan Pons, ZA!, Sílvia Pérez Cruz, Bedroom, Seward, Standstill, Mau Boada, Refree, o los mismos Anímic, aparte de contar con la colaboración desinteresada de la Sala Apolo, en la que se realizará este homenaje al amor.
Será el día 14 de febrero, día de los enamorados, como no podía ser de otro modo a partir de las 20.00h y las entradas serán de 12.80 euros anticipada y de 15 euros en taquilla.
Desde aquí solo desear que sea un éxito de recaudación y de convocatoria, y sobre todo que Louise se recupere lo más pronto posible y que pronto podamos volver a verla dando guerra en los escenarios.
Hay tradiciones que no hay que perder, ni aunque corran tiempos aciagos y austeros económicamente, y una de ellas es no perderme el BAM pase lo que pase.
Desde ese año, que mano a mano me planté con mi amigo Sambo en L'Estació de França y vimos a Los Planetas, y al gran maestro (y desaparecido demasiado pronto) Sideral, no he faltado a la cita, no creo que haya intenciones de dejar de hacerlo, a pesar de ser como dice mi amigo citado hace unas líneas seamos "treintañeros a la deriva".
Antes de explicar nada al respecto, decir que las actuaciones que pude ver, se podrían catalogar de militancia pura y dura, por encima de modas y tendencias, ya que lo hagan bien, mal, regular o peor, seguiré siguiendo a los grupos por encima de ventas y estupideces vacuas.
El viernes, fue casi llegar y besar el santo, ya que casi al pisar suelo condal, Santaco y servidor tiramos hacia el Fórum con las ganas de ver a Mishima y a Vetusta Morla presentes en nuestra cabecita. Llegamos justo cuando arrancaba su concierto, y nada más adentrarnos entre la gente, me topé de cara con el maestro Sito Díaz (ex-Fine! y guitarra de Carlos Cros y Los 400 Golpes), lo que me dió un alegrón enorme. Si tengo que ser justo, Carabén y los suyos no me mataron desde un principio.
Y me temo que es por las nuevas canciones, que son geniales, pero que frente a sus propios clásicos, no se si por rodaje, o por la razón que sus temazos tienen más vida en salas de aforo reducido, pero no logré conectar con ellos. Mientras tanto, el maestro Cros me pasó por delante, compartimos impresiones, recordamos el año anterior, justo ese día, cuando el estaba sobre el escenario y nosotros debajo de fans, y otra alegría más a la saca. Es un tipo que transmite buen rollo y cariño, cosa que no se puede decir de demasiados musiquillos de tres al cuarto.
Salvaron la noche Un tros de fang, Qui n'ha begut, Miquel a l'accés 14 o L'olor de la nit, pero como ya he comentado, no acabó de explotar en ningún momento. Lo dicho, espero repetir en una sala, ya que, o el escenario tan grande no se adaptaba a su lírica, o quizás yo situado en el lateral no estaba en el lugar adecuado o a lo mejor no tenían su mejor día, ¿quién sabe?.
Y de ahí, a los madrileños Vetusta Morla, injustamente denostados por las ventas de sus discos, cosa que debería desaparecer solo de verles en directo. La liaron parda tanto por su actuación como por su poder de convocatoria, ya que a ojo de buen cubero, debía haber más de 30000 personas presenciando su espectáculo de luz y de sonido.
Momentos álgidos como Valiente, con todas las manos en alto; Mapas, la más cañera del repertorio, o temas imperecederos como Boca en la tierra, la emocionante Copenhage con una marea de luces de móviles flotando en el ambiente, Sálvese quién pueda, o su primer éxito Un día en el mundo, que disfruté y canté al lado de mi amigo Barba Roja. Final de impacto con La cuadratura del círculo, con el batería en plan punki tirando el barril de hierro que usaban para la percusión contra uno de los bafles. Al terminar, vimos un ratito de la preciosísima Maika Makovski, pero las fuerzas andaban justitas y el siguiente se pronosticaba como día intenso y optamos por una fuga a tiempo.
Tras unas horas (muchas) de sueño reparador, los nervios por ver a Balmes y los suyos presentando el nuevo disco, que era una de mis asignaturas pendientes se saldaron con éxito rotundo.
Nunca en anteriores ediciones había visto la gente que congregaron estos cracks, por lo que tuvimos que optar por disfrutarlo en la pantalla, aunque con la compañia de los citados Santaco y Sam , la de Laia, más el carisma y locura total de un frontman de tal calibre, solo puedo decir que fué una absoluta gozada de cabo a rabo.
Un conciertazo sin fisuras ni bajones, con Santi Balmes ejerciendo de maestro de ceremonias con maestría, y regalando momentazos como el pico con el guitarrista en Incendios de nieve o su apropiación del Porque te vas de Jeanette, y sus alegatos en pro de que no nos jodan la vida los de siempre en Saldremos de esta. Mi momentazo : Niña Imantada (por razones que me guardo para mí).
No vimos a The Kooks en pro de un bocata de lomo con queso; y de ahí a la Plaça St Jaume a ver el espectáculo (espectacular) de Miqui Puig; Canciones que hacen Bum (y otras memorias pop), junto a la Original Jazz Orquesta del Taller de Músics, donde desgranó temazos de Los Planetas, Sisa, El Niño Gusano, La Buena Vida, Chucho, Family, Mishima, La Casa Azul, Astrud, Los Salvajes, Brighton 64 o Gato Pérez, todas ellas tamizadas por su estilo propio y el toque jazzie de los músicos, y que espero que acabe en disco.
Ahí acabó la senda de conciertos, perdimos a Santaco por el camino, pero de la mano de nuestra ilustradora favorita Elisa Bernat, el poderoso Sambo, my dear Annie y la terrible Paulie, quemamos la noche primero en el Manchester (donde tengo ganas de volver) y el Karma, como gran remate.
Llevo ya tiempo tratando de descifrar los parámetros de este nuevo disco de los Mishima, y aunque me provocó una euforia brutal a su salida, su fuerza sobre mí se ha ido diluyendo con los días.
Supongo que será cuestión de piel, cosa que ya me sucedió un poco ya con Ordre I Aventura, que no me llega tanto como sucedió con todas las canciones de Set Tota La Vida y con la inmensa mayoría de Trucar A Casa, Recollir Les Fotos, Pagar La Multa, cosa que no va en detrimento de un David Carabén más que inspirado, y con un grupo que evoluciona paso a paso, labrando una trayectoria coherente, culta y a la par accesible a todo tipo de oyentes.
Se quitan peso de encima con L'Última Ressaca, quizás su canción más lúdica en todos los aspectos, aunque no por ello, no esconda sus puntos de amargura; los deseos ocultos presentes en No Obeir; o la total decadencia de El Camí Més Llarg, probablemente una de las que saldrá más beneficiada de su paso a los directos, son las que nos muestran quizás un punto más crápula, o menos rebuscados, como se quiera llamar, cosa que les hace terrenales y humanos como todo hijo de vecino.
Adaptan a Brassens con soltura en No existeix l'amor feliç; nos relatan una pasión vital y total en La Vella Ferida; o la maravillosa y literaria búsqueda de la dichosa palabrita de cuatro letras en Els Vespres Verds, muestras evidentes de una lucidez a prueba de bombas, y de momento, de un talento quizás aún no demasiado abundante (al menos por cantidad), en el panorama de la música catalana actual, y eso que hay buenas piezas...
Lo dicho, que probablemente lo mío son falta de escuchas, o de vivir algunas de estas canciones en mis propias carnes para hacerlas mías como me sucedió anteriormente, y digo que no es mi preferido del grupo, lo cual no quiere cerrar puertas a que lo acabe siendo. ¡Viva las contradicciones!.
Ayer se produjo todo un acontecimiento en estas tierras catalanas dejadas de la mano de los más altos (más bajos para mi entender) mandatarios, esa que solo sirve para recaudar, y es que salió a la venta L'Amor Feliç, el nuevo trabajo discográfico de Mishima, que si que esperamos que recaude y mucho.
La canción con la que nos lo presentan es esta L'última ressaca, una canción menos transcendente de lo habitual, cosa por otro lado sana, que es nuestro clip favorito de la semana.
Realizado por ese genio que es Lluís Cerveró de Canadá, y en que nos presenta a Carabén y los suyos en un paisaje apocalíptico, en el cual se van intercalando imágenes transgresoras habituales en el autor del mismo, como de copas llenándose, claramente para hacer referencia al título de la canción.
Aún no he podido degustar el disco, pero no tengo la más mínima duda que a estas alturas ya no me defraudarán. Aunque como vendan mucho van listos, que la gente es muy mala...
Pues ya tenemos fechas para la edición del disco que David Carabén y los suyos, que han grabado en el Puerto de Santa María en el estudio de Paco Loco.
Su primer single L'última ressaca, se editará digitalmente el día 21 de febrero, y el albúm entero estará en la calle a partir del dia 27 de marzo.
El título del álbum ha nacido a partir de una adaptación al catalán de Il n'ya pas d'amour hereux de George Brassens, con letra de Louis Aragon , y que fué interpretada por el grupo junto a Laetitia Sadier (Stereolab),el pasado mes de marzo en su mítico concierto en el Palau de la Música.
Edita Warner, supongo que aprovechándose de la bonanza en el panorama musical catalán, como no, las "majors" siempre al acecho.
Sin esperarlo, sin planificarlo. Las alegrías son más sentidas y los festivales entran mejor. Ir a Arbúcies desde Tortosa son tres horas en coche, pero qué son si uno va bien acompañado y en mente tiene a gente com Standstill, Mishima o apuestas como Mujeres o Aias. Si, además, durante la ida se pone iCatFM en la radio y averigua la existencia de una magnífica pizza de escalivada (a parte de las tiradas de caña de la del Cabaret Elèctric a Enric Montefusco), solo se puede estar babeando.
En un recinto no mucho mayor que el del KZ de Móra d'Ebre, la gente del popArb dispuso dos escenarios enfrentados (y perfectamente engranados, pasaban escasos segundos desde que terminaba un bolo y empezaba otro) y con capacidad más que suficiente para los 2000 y tantos que nos acercamos a este festival de pop con esa etiqueta de independencia musical y autóctona. Y es que la propuesta no podía ser más interesante. La escena musical catalana ha superado con creces ya su primera época. Se ha hecho grande, a base de experimentos sólidos, de apuestas maduras y de pocos prejuicios.
Como el teletransporte todavía no se ha inventado, el viernes nos perdimos a Els Amics de les Arts y Joan Colomo, aunque no puedo esconder mi interés por su ópera prima. Los que si disfrutamos desde la barrera mientras hacíamos una ingestión necesaria de alimentos, fueron Delafé y las Flores Azules, que aunque no son de mi predilección, tuvieron a la gente entregada hasta el final. Reanudaron la marcha momentos después las frikadas serias de Tarántula, uno de los grupos paralelos de Joe Crepúsculo. Impresionante bailoteo flamenco-con-las-maracas de Vincent Leone mientras se solucionaban ciertos problemas.
Tras los tarantulismos, los primeros cabezones de cartel, por decirlo de alguna manera. Standstill saltaban al escenario Montsoriu con hora y media por delante de temas (hits), que de buenas a primeras les costó un poco empezar a mover, pero que terminó en alto. Muy alto. Difícil tarea dejaron a Dorian y a Mendetz para superar a los barceloneses, que continuan atacando material de Vivalaguerra y Standstill, a parte de hacer lo óbvio con su último trabajo. Bonito guiño a Hombre Araña. Y lo dicho, ni Dorian, ni tampoco Mendetz, que han bajado algunas revoluciones en el directo, llegaron al listón, aunque estos últimos acabaron por dar algo de caña en la recta final.
Al día siguiente un pensamiento me rondaba por la cabeza: averiguar porqué Aias habían fichado por Captured Tracks. Tenía que averiguarlo. Y casi que ni puedo. La parte de los conciertos diurnos del popArb se celebra en un enclave en medio del pueblo, algo así como escondido. Pero llegué. Y caté. Que no sé yo si el sol, pero no acabaron de convencer. Aunque me gustaría verlas con algo más de alcohol en sangre y no tan en una situación casi de picnic. Y casi que me llevé mejor impresión de los Fred i Son, que suenan de maravilla en directo, y casi encajaban mejor en ese cuadro.
De lo de la noche, creo que se llevan la palma Carabén y compañía, que acabaron (como he leído en algunos tweets a los que no falta razón) con la gente en modo karaoke. No hay tema ya que se escape. Mishima ya forman parte del consciente colectivo de estas comarcas. Hicieron suyo un publico que les siguió durante su hora y media, con casi todo lo nuevo de Ordre i Aventura, con anteriores (Miqui Puig de espectador en Miquel a l'Accés 14) y con lo que deben ser ya clásicos temas del Set Tota La Vida.
Además, menciones especiales, primero para un Roger Mas calmo y sereno, que consiguió recoger mi atención durante todo su directo. También para La Brigada, que lo bordaron, y de los que quedé francamente sorprendido. Y finalmente, para la fórmula de Anímic con el polifacético e inquieto Will Johnson, que me cautivó. Lo de éste último, creo que estaba a la altura de cualquier cosa grande que pasa en el Primavera Sound. Por cierto, la suma se repetirá varias veces más durante estos próximos meses, entre ellas, en un show en la Apolo de Barcelona. Pusieron la guinda en una sesionaza de música no-tan-clásicos de hace tres y cuatro décadas una Eneida Fever inquieta y un Miqui Puig fino (creo). Y digo creo porque los pies nos traicionaron a eso de pasadas las cinco.
En fin, que apunto con cariño un festival acogedor rodeado por verde y buena música. Con ganas de volver el año que viene. Sí. Eso sí, el año que viene no duermo en Sant Hilari, no por nada, si no por esos 10km. de curvas.
Los que estamos enamorados de Mishima, sólo podemos decir que estamos rebosantes de felicidad ante este nuevo trabajo, dónde les veo más luminosos que nunca.
Si sumamos a un David Carabén exultante, a una banda en estado de gracia y la producción del gran Paco Loco, sacamos como resultado un trabajo que dignifica la música de este país, ya sea cantando en gallego, en euskera, catalán o congoleño.
Súblime arranque Tot torna a començar, tema que está siendo la banda sonora de mis noches de fin de semana, de la nueva etapa de mi vida y de lo que tiene que venir en breve,o la sexual y adictiva L'olor de la nit (no vull que em facis petons, però follem...), con ese ritmo country-pop cabalgante, idónea para hacer palmas toda la canción. Només era una part de tu, que nos recuerda a los Mishima de los discos anteriores, donde Carabén casi nos recitaba, más que nos cantaba, en una oda a lo que se pierde por el camino farragoso de la vida.
Canciones de amor como la copa de un pino, si alguien las echaba en falta, también las hay, sinó que alguien me diga que es Com abans, Guspira, estel o carícia o Deixa'm creure, a cual mejor.
Creo humildemente que no sobra ninguna canción en este disco, que casi supera con creces su anterior obra maestra, Set tota la vida, con todo lo que eso conlleva y que será un disco de esos con los que haces camino a lo largo del tiempo, como son algunos de Los Planetas, La Habitación Roja, Sexy Sadie, etc...
Espero que ya no se les compare con nadie más, siguiendo como siguen a un nivel tan alto, con una marcada personalidad propia como la que tienen, y haciendo como hacen, regalos en forma de canción, tanto para el oído como para el alma.
Emocionante, o casi perfecto diría yo, el cartelazo de lo que se nos avecinaba aquella tarde/noche, parecía que lo habían hecho a mi medida y lo mejor de todo, que aunque se solaparan algunos grupos, siempre podías acabar viendo un ratito de su actuación.
Mi primer acelerón de corazón, fué en las taquillas cuando vi delante de mis ojos a Lyona, con la cual unos minutos más tarde me haría una fotico e intercambiaría algunas palabras y como dice la canción de Alexandre Rexach, ¡Qué guapa es!. Me quedó una sonrisa de quinceañero que era para verme.
La primera actuación que vimos, ya comenada, era la de Mürfila, presentando su nuevo trabajo I love Ü, con un espectáculo tremendo, y con la ilusión añadida que teniamos a una de los nuestros en las mini-murfis. (Anna, un saludo). Canciones muy guitarreras, muy en la onda de sus admirados Nirvana y un directo de los mejores del país. Habrá que explorar con dedicación el disco.
Al terminar, fuimos al otro escenario a ver que nos ofrecían Mel, otra grata sorpresa musical y que no me dejó para nada indiferente. Su música, un híbrido selecto entre Teenage Fanclub y Gigolo Aunts, y claro, así conmigo ya tenían ganado el cielo. Apuntados quedan.
De nuevo al Sant Jordi Club, que en un plis arrancaban Standstill y eso había que verlo y deleitarse. Con su fusión de delicadeza y ruidismo, conquistaron a los más escépticos y consiguieron las primeras palmas , muy flamencas, eso si, con Adelante Bonaparte (I) y consiguieron una comunión perfecta artista/público con sus clásicos ¿Porque me llamas a estas horas? y 1,2,3,sol, del grandioso Vivalaguerra.
Remataron una actuación perfecta con Adelante Bonaparte (II), con el público entregado y con ganas de más.
Llegaba el momento quizás más ansiado para servidor, que era ver a Astrud+Col·lectiu Brossa, en un espectáculo único, para paladares exquisitos, o simplemente para fans entregados, aunque también creo que hubiera sido mejor en un auditorio, para disfrutarlo como era de recibo.
Tocaron todos sus clásicos, desde Esto debería acabarse aquí, a El vertedero de Sao Paulo, y mención aparte, para la divertida versión, como no, de Hay un hombre en España, tal vez la que mejor se acoplaba al espectáculo. Manolo y Genís, tan cínicos, divertidos y mordaces como esperabamos. ¿Porqué quién no se quedo con el comentario de Manolo al acabar La boda? No os caséis... o casaros, yo lo he hecho.
Corriendo de nuevo, dirección al otro escenario, para ver el ya comenzado concierto de Mishima, presentando Ordre i aventura, que en directo suena tan luminoso, tan divertido y tan bien como en el disco.
Había que ver como sonaba Tot torna a començar, y había que ver al público con sus bocas abiertas, deleitándose con Un tros de fang o Qui n'ha begut, y con todo este concierto, para mí uno de los más satisfactorios del festival. Hay mucha genialidad en Carabén y los suyos, y también se nos hizo corto, como todas las cosas buenas, ¿no?.
De Mishima, directos a ver a sus compis de Delafé y las flores azules, que con el nuevo disco, y como se pudo comprobar, con el nuevo directo, han ganado muchísimos enteros. Con canciones como Río por no llorar, 1984 y Espíritu santo, con el carisma y simpatía brutal de Oscar y la voz de sirena embrujadora de Helena, solo podías hacer que ponerte a bailar y a divertirte como un niño pequeñito, mientras no dejabas de mirar al escenario viendo los movimientos del tandem.
Antes de que terminaran los del Masnou, me fuí para perderme menos trozo del directo de Unfinished Sympathy. Llegué justo cuando Eric trataba de afinar su guitarra y uno de sus compis, diría yo que con alguna copa de más y a modo de homenaje, se acercó al micro y soltó eso de Romper un silencio así no tiene perdón..., a lo que Fuentes se sumó con una sonrisa pícara y el público hizo lo propio con palmas y emoción al unísono. Sonaron las que servidor esperaba con más ansía, This living kills y la perfecta Avida Dollars, con una robustez y fiereza que me dejó de piedra.
Eric Fuentes, campechano como él solo, nos contó que le hacía mucha ilusión poder contar a sus nietos, que había tocado en el mismo sitio, que Metallica, AC/DC o Beyoncé, lo que arrancó una carcajada del respetable.
También quiero comentar un suceso que me trastocó nada más terminar su concierto. Fue en un momento de necesidad de vaciar aguas menores, cuando ví que una pareja se dirigía hacia la misma dirección que yo y se metieron en el WC de al lado. Sin quererlo, oí bajar cremalleras, oí el plástico del condón y casi hacen que se me cortara el pipí por su culpa. En fin, todos sabemos como son los apretones... creo.
De allí, a Sidonie, de los que tenía cierto miedo a la decepción, tras ese concierto que les vi en un BAM en la Plaça Reial. Pero para nada, creo que fué el concierto más completo de la noche, rompiendome a trozos varias veces con sus clasicazos; Nuestro baile del viernes, Feeling Down, Fascinado; la muy tarantinana en directo La sombra; Por tí, que casi me hace derramar alguna lagrimilla; Un día más en la vida, para la cual contaron con la voz de la hermana de Marc y así casi todas, con el remate de El incendio, en la que ya me volví loco.
Mención aparte, para Giraluna, con todo el Sant Jordi sentado en el suelo mientras el ya mencionado Marc Ros, la cantaba, paseandose entre el público, el cual sacó sus móviles y cámaras a velocidad de vertigo para captar el momento.
De Sidonie directo a ver el final de unos Mendetz, que creo que pillé en el mejor momento, o sea las últimas canciones. Souvenir, Maximo Truffato, Future Sex y una descacharrante cover a base de casios y vocoder del Barcelona de Freddie Mercury, fueron lo que me encontré, que si bien me gustó, me dejó con una espinita de querer de ellos un poco más. Aunque el cuerpo ya no estaba para demasiado trote en aquel momento, puestos a ser sinceros.
Llegó el último de los conciertos para servidor, ya que op té por sudar literalmente de los pesados de Els amics de les arts y su aura de hype y con el corazón palpitante, a ver de nuevo a los grandísimos Love of Lesbian, a los que siempre les tengo ganas y con los que llegué a la conclusión que no necesito saltar, ni botar, ni hacer el burro en sus conciertos, ya que tengo tan grabadas a fuego sus letras que me limito a meterme en su mundo y me dejo arrastrar por la voz y las palabras de Santi Balmes, inmenso como de costumbre.
En Miau, con ese crack que es Carlos Cros, ex-vocalista de Los Selenitas y ahora con Los 400 golpes, dando la réplica a Balmes; en Me amo moviendo el esqueleto como buenamente podía y con ese final, vestidos de amantes-guisantes mientras entonaban la freak Algunas plantas, a la que poco a poco le voy cogiendo más el tranquillo, jejejeje.
Cuando ya no me quedaban fuerzas para nada, apareció Guille Milkyway, que más que una sesión hizo toda una declaración de principios, que arrancó con un suave cover del Here comes the sun, diría que el de Klaus & Kinski, para ir soltando perlas del calibre de Ça plane pour moi, Pavo real (si,si, la de El Puma, acelerada a ritmo de J-Pop, I want you back de los Jackson 5, etc, incluso la canción de Grease cuando estabamos saliendo ya del recinto.
El cuerpo y las neuronas ya no daban para más y la intensidad y el ritmo del festival agotaban al más pintado. Solo agradecer a tod@s y cada un@ con los que compartí algún momento del mismo, ya que sin ellos, nada hubiera sido lo mismo.
Con más de hora y media de retraso, empezaron unos Mishima en la Sala Greenback de Tarragona que no concluirían una de sus mejores actuaciones. Factores externos. Y añado que era la tercera vez esta temporada que los veía en directo tras el PalmFest y el BAM.
La sala ayudaría poco, sería la acústica, pero realmente creo que fue el equipo que deslució unos Mishima que siempre suenan bien. Y de eso no hay duda, los músicos cumplen con creces. Tiraron de repertorio habitual (La Tarde Esclata, Tros de Fang,...) más algunos temas de sus dos anteriores trabajos. Y a los presentes -un centenar, a 0jo- se nos hizo corto. Aunque había más de los DJs, creo que no hubiera estado mal tocar 3 o 4 temas más.
Quizá tenga que dejarles descansar una temporada, o quizá era mal dia para estar por la labor.
La "expedición" que nos lanzamos a la aventura anual del BAM, solo lo pudimos disfrutar un dia, el sábado, pero que sábado.
Llegamos a la antigua Fábrica Damm, dónde unos tímidos Mishima, con toda su clase y calidad abrian nuestra tarde/noche. Repasaron sus tres discos, con especial dedicación a esa joya llamada Set tota la vida. Sonaron Qui n'ha begut, Miquel a l'accés 14 y mención aparte para Un tros de fang que el público cantó entre dientes con timidez.
Acabado el concierto, directos a Plaça Reial, dónde daba los últimos coletazos el concierto de Le Petit Ramon, un rara avis en el panorama actual, no por ello sintoma de calidad. El ex-cantante de Azucarillo Kings nos muestra un espectáculo transgresor, ruidista, todo lo que se quiera, pero acaba dejando indiferente y con ganas de que empiece el siguiente concierto.
Le siguieron Love of Lesbian, los cuales avisaron que era una de las últimos actuaciones de su gira.Repasaron sus hits uno por uno, con un público entregado y que coreaba cada canción y gritaba cada estribillo. Santi Balmes demuestra cada vez que sube al escenario que de frontmans de su calibre no vamos sobrados. Tuvieron como invitada de expecepción a Zahara, para acompañarles en Noches reversibles, con su voz dulce que le dió candidez al tema y final de infarto con Houston tenemos un poema, Me amo y Shiwa (tot a zen) disfrazados y alguno semi-desnudo. Un conciertazo.
De alli, directos al Fórum. No sabiamos que nos encontrariamos con Vetusta Morla, sólo que transpiran calidad y autenticidad por sus poros. Y asi fué.
El carisma y la voz tan personal de su cantante, unos músicos a la altura de un campanario y las influencias bien asimiladas de Radiohead, Piratas, incluso me arriegaria a decir que tiene un puntito de Starsailor, culminaron un set que dejó con la boca abierta a más de uno, excelentemente rematado con Sharabbey Road, con el público entregadisimo y coreando en plan hooligan el final de la canción.
Los siguientes fueron Krakovia, momento que vi desde la barrera. Son un grupo que no me acabo de creer, a pesar de lo original de su propuesta y de su guitarrista (Guille Mostaza de Ellos), me parecen bastante vacios, monótonos y simple espectáculo visual, cosa muy agradable gracias a su vocalista.
El remate de la noche venia de manos de Guille Milkyway, en un colofón a la exitosa gira de La Revolución Sexual, jugando en casa y con el público en el bolsillo desde la canción titular, que fue la primera. Fue desgranando poco a poco sus antiguos y nuevos éxitos, ya fuera al piano o de pie, guitarra en mano. Un espectáculo original y como el mismo dice, fuera de prejuicios, con todo el público colaborando en los gritos de Como un fan y totalmente suelto en la última, la experiencia voladora de Cerca de Shibuya. La Casa Azul, un grupo único dentro del panorama nacional.
También me gustaria decir, que un 0 patatero para la organización por poner tan cercanos los escenarios y encima de tecno machacón que aparte de que se cargaba el sonido del escenario, creaba monstruos sintéticos que acabaron tirando botellas al público del escenario de abajo, incluso alguna de cristal. Un asco.