viernes, 3 de febrero de 2012

[Disco] Olivia De Happyland - Antibiografía (2012)

Como ya comenté en la reseña de su primer trabajo, me enamoré, literalmente, de Olivia de Happyland gracias a Julio Ruiz, por como se vició y nos vició a sus maquetas.

Quizás el disco apareció en el momento en que el panorama nacional solo estaba para "russianreds", no para segundas lecturas, ironía, ni referencias a Dylan, al cual también referenciaba en cuanto a sonido, ni para mundos propios con algún recurso naïf.

En Antibiografía, aprieta las tuercas, y nos ofrece el otro reverso de la moneda, con ironía y sarcarsmo, y aunque se nos muestra algo enfadada, es fácil adivinar el punto de ternura entre líneas.

Con canciones como la trotona Casi muero (menos mal), donde deja fino a algún estúpido con perlitas como "yo también afilo el hacha dulcemente para tí, te escondiste, ¡que valiente!, ni las serpientes son así"; la rockera Cánsate Conmigo, por la que hubieran matado Tequila en sus tiempos de gloria, y que además de inventar una nueva forma de definir al amor, demuestra que desde el mismísimo Pau Riba, que nadie sabía jugar y conjugar tan bien con las palabras, tanto para los títulos como para las dobles lecturas en las canciones. Además, que cuando se pone riot está de un sexy terrible, dadle play al vídeo y dadme la razón, no os quedará otra.

Capaz de hacer canciones como Lo más urgente, en que busca el amor con una música idónea para una road-movie salvaje con Juliette Lewis de protagonista, con unas sorprendentes guitarras "heavyatas"; o la nostálgica Lo que el tiempo se llevo, un muestrario sincero del camino recorrida y los sinsabores de la vida y el rock.

Pero si tengo que destacar alguna sobre todas las demás, con todo lo difícil que es esto, ya que hacía tiempo que no me enganchaba a un disco entero como me ha pasado con este, es Piel de bombilla, el mito de Peter Pan no es utilizado, como por ejemplo hago yo, para defender solo la inmadurez (que en mi caso es buscada), sinó para expresar una forma de evadirse de lo que le parece preferible olvidar,y "a veces hago peyas con mi propía biografía y me salto uno o dos días" o "a veces soy un cuervo, basado en tu espantajo, aunque pasar no me cuesta trabajo" son una muestra de como decir las cosas claras, en para servidor, una de las canciones del año.

Rematando, lo que vengo a decir es que sigue un camino de momento solo recorrido en nuestro país por alguien como Christina Rosenvinge, basado en la sinceridad, en el talento, en el picar piedra aún a sabiendas de no que no dará resultados inmediatos de reconocimiento o ventas, pero que a la larga solo juega a su favor.

Aunque si como esta Campanilla con la piel de bombilla dice, igual se plantea calzarse unos shorts y poco más, para comerse su parte del pastel (modo irónico ON), el menda que escribe estas líneas recibiría de forma ojiplática y rebosante de felicidad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario